Graff Pink
Este extremadamente raro diamante rosa perteneció a dos de los joyeros más importantes de la historia: Harry Winston y Laurence Graff.

Pesa 24.78 quilates y fue subastado en Ginebra por 46 millones de dólares (40,3 millones de euros).
Collar de diamantes «L’Incomparable»
La tercera de las joyas más caras del mundo tiene el récord Guinnes al collar más caro del mundo. Hablamos de L´incomparable, un enorme colgante de diamante amarillo, similar al tamaño de un huevo, con un peso de 407 quilates, suspendido por un marco de oro rosa y decorado con 90 diamantes blancos más pequeños que pesan 230 quilates.

El precio de esta imponente joya es de 55 millones de dólares (49,2 millones de euros).
Reloj-joya Graff Diamonds Hallucination
La tercera joya más cara del mundo no es tan solo una joya, sino también un reloj. Y, de hecho, ocupa el primer puesto en la lista de los relojes más caros del mundo, con un valor de 56 millones de dólares (50 millones de euros).

Por supuesto, Laurence Graff, quién si no, fue el encargado de crear esta maravilla de joya, o reloj, lo que prefieras.
The Pink Star
Otro diamante rosa, también perteneciente a la colección de Laurence Graff.

De este diamante oval se dice que supera todo lo que existía en tamaño y calidad.
Pesa 59.6 quilates y su precio es de 72 millones de dólares (63 millones de euros).
Diamante Wittelsbach-Graff
Y en el primer puesto de las joyas más caras del mundo encontramos el inigualable diamante Wittelsbach-Graff (adivinas a la colección de qué joyero perteneció).

Este diamante azul originario del reino indio de Golconda fue comprado por el rey de España Felipe IV a mediados del siglo XVII y se lo entregó a Leopoldo I de Habsburgo como dote de su matrimonio con Margarita Teresa.
Esta joya que perteneció a la Casa Real de Baviera y a la Austria es de las más grandes del mundo, con un peso de 35,5 quilates.
En 2010 fue vendida a la familia real de Qatar por 80 millones de dólares (70 millones de euros)